Las vulneraciones del Juez Pablo Llarena en la interpretación de la Constitución española y la legislación, y porque el Juez comete un acto de prevaricación

Estas últimas semanas abogados catalanes suman fuerzas para coordinar y presentar una querella colectiva contra el juez instructor de la sala segunda del Tribunal Supremo, Pablo Llarena a la petición de Jordi Sànchez de poder salir de la cárcel para asistir al pleno de su investidura. Referentes del ámbito jurídico, como el catedrático, de Derecho Constitucional, Javier Pérez Royo, alertaban de que cualquier ciudadano catalán estaba en el derecho de presentar esa querella por vulneración del derecho de sufragio activo, e incluso también el propio Jordi Sànchez. Decenas de miles de ciudadanos están ahora mismo coordinados en las redes sociales para presentar esa querella colectiva, pero cuanto de razón y fundamentos jurídicos manejan para avanzar en esta iniciativa?:

El artículo 152 de la Constitución española establece, que en el caso de un parlamento autonómico, no así en el caso del “Congreso de los Diputados”, que podría ser cualquier ciudadano del estado español electo o no, el candidato propuesto a Presidente, tiene que ser un diputado electo y que no haya sido privado del ejercicio de sufragio mediante “Sentencia JudicialFirme”.

El acto de investidura a presidente de una comunidad autónoma está regulado en el Estatut de Cataluña y en la Constitución española. La Constitución y el Estatut establecen también que la máxima autoridad del Estado en un proceso de investidura es el Presidente del Parlamento correspondiente, en este caso el señor Roger Torrent, y por lo tanto la propuesta de un President del Parlament tiene que ser cumplida. Ni que decir tiene que la situación jurídica del señor Jordi Sànchez i Picanyol no cambia por este acto, y si el juez Instructor de la sala segunda del Tribunal Supremo establece que este tiene que volver a la cárcel, tendría, evidentemente, que volver.

Por lo tanto, Jordi Sánchez es un candidato propuesto por el President del Parlament, después de haber seguido todo el procedimiento establecido en el Estatut de Autonomía.

El Juez Pablo Llarena comete un acto de prevaricación cuando prohíbe en su “auto” la presencia de Jordi Sánchez en el acto de investidura en el Parlament. El President propone un candidato y este tiene que acudir al Parlament por derecho propio.

De cara a esta investidura, si no son empleadas la Constitución y el Estatut de Autonomía y se emplean, en su lugar, el Código penal y la “Ley de Enjuiciamiento Criminal”, que son normas infra-constitucionales y, por lo tanto subordinadas a la Constitución española, se está cometiendo un acto de prevaricación, y una subversión de todo el ordenamiento jurídico.

Este acto es denunciable por cualquier ciudadano catalán por vulnerar el derecho de sufragio activo de un ciudadano de Cataluña al haber sido vulnerado un derecho universal. Igualmente el Sr. Sànchez, imputado o no, tiene el derecho a denunciar el mismo acto, por vulnerar el derecho de sufragio pasivo del propio Sr. Sànchez.

Este acto de prevaricación, además constituye una quiebra de libro del ordenamiento jurídico muy grave y de una importancia extraordinaria.

Claro que tengo por seguro que la no separación real de poder en el Estado abre la posibilidad de que esta querella no tenga recorrido en el territorio español pero, sin embargo, es un trámite necesario para poder llegar a la justicia europea, cuando agotadas todas las vías de recurso, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional, se acercaría el camino para presentar esta querella delante del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El Estado Español, mediante el control de la Fiscalía y de una parte del poder judicial se está jugando su credibilidad como sistema democrático y garantista. Serán, otra vez, los largos tiempos jurídicos los que darán y quitarán razones en este conflicto que algunos pretenden resolver exclusivamente por la vía judicial, la humillación de un pueblo y la represión desde el totalitarismo más alejado del ordenamiento jurídico.

* Este artículo y sus opiniones están basados única y exclusivamente en la opinión personal del coordinador de relaciones institucionales de Xuntos-Actúa, Xabier Garaloces y en base a la argumentación jurídica y manifestada públicamente en diversos medios de comunicación del Catedrático en Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo 

 

LA LEY COMO UN ARMA DE ESTADO

¿Qué límite debemos establecer entre el derecho de manifestación y los delitos de sedición y/o rebelión?. Aunque a algunos no les parezca transcendente, y a otros les parezca la misma cuestión dependiendo de que justifique o no una manifestación, en la realidad es una cuestión de enorme trascendencia, porque traspasar o no ese límite comporta el que se cree una determinada jurisprudencia y /o precedente que pueda significar que el día de mañana, y en base a determinados intereses del estado, una manifestación que pueda estar reclamando diversos intereses civiles y derechos de los ciudadanos sea considerada rebelión o sedición a interés del propio estado, con dependencia de quien la haya convocado, o quien la promueva y/o encabece…por lo tanto hablamos siempre de la responsabilidad de defender los derechos ya adquiridos por la población civil en un estado democrático

Unos cuantas participantes de la vida política y/o jurídica, hemos defendido desde un inicio que no existía, ni rebelión, ni sedición en los actos ocurridos en Catalunya y por ello hemos llegado a ser calificados de forma totalmente injusta como independentistas sin serlo. En estos días Alemania está poniendo a cada quien en su lugar, y ha tenido que ser Alemania como primera potencia Europea porque los dictámenes realizados hasta el momento por Bélgica, Dinamarca, Suiza, o Escocia no han sido válidos, o han sido denigrados por parte de los medios del aparato del estado, y por este mismo. El Sr Llarena se ha quedado solo en la calificación de los supuestos delitos que pudiesen existir tras el 1-oct, siendo desestimado el de rebeliónpor la Audiencia de Schleswing Holstein que deja en libertad a Puigdemont y descarta el delito de rebelión por el que se le reclama en la petición de extradición.

Los tres jueces que componían el tribunal han considerado que el requisito de la violencia que el instructor del Tribunal Supremo español afirma existir, (después de estar más de 5 meses investigando), no existe al faltar el requisito especifico de la violencia….debemos recordar que nuestro Código Penal indica: “Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para…….”, y es también muy reseñable saber que Llarena se esmeró en la eurorden explicando de forma reiterada que existía la violencia porque había muchos Guardia Civiles y Policías Nacionales heridos, obviando explicar que había mas civiles heridos que agentes, muchos mas, y que los enfrentamientos se produjeron al intentar los agentes evitar una votación que estaba declarada como ilegal, lo cual se tradujo en tensión y enfrentamientos

Se olvida el instructor que estos hechos suelen ocurrir en prácticamente cualquier manifestación civil en la que intervengan fuerzas policiales antidisturbios, no solo en España también en Europa, por lo tanto los tribunales europeos, en este caso el Alemán, saben discernir entre la violencia derivada de un alzamiento armado para derrocar un gobierno y unos altercados ocurridos durante enfrentamientos civiles producto de tensiones de situaciones civiles, en este caso por ideales políticos. Claro…todos estos “olvidos” significan la diferencia entre utilizar la justicia para intentar establecer el orden y el estado de derecho, o utilizar la justicia para derrotar a un rival político al que no has podido derrotar en las urnas, o utilizar la justicia como un arma de estado

El que suscribe es federalista, no tengo ningún deseo de que España se rompa, soy además internacionalista, e incluso puedo abogar por una unidad confederada de la península ibérica donde estrechemos lazos con Portugal, por lo tanto no mueve mis interpretaciones ningún deseo de independencia pero debo de criticar la imposición de la unidad por la fuerza del imperio de la ley y no por el imperio del dialogo, debo criticar la actuación de los políticos del PP y de Cs que apuestan por el sometimiento antes que por las soluciones políticas, por el 155 antes que por el dialogo, por la imposición antes que por soluciones donde todos los españoles nos sintamos cómodos en ser españoles, por imponer sin escuchar.

Si el arresto de Puigdemont en un país cuya legislación penal resultaba favorable a la entrega ha tenido estas consecuencias, el panorama de los otros huidos en países en los que voluntariamente se han refugiado no parece mucho más halagüeño para la justicia y el gobierno de España, y con respecto a la acusación de malversación, es cierto que se mantiene abierta la causa de posible extradición pero el tribunal alemán advierte de que será necesario aclarar más hechos y solicitar información adicional, que de no ser convincente podría conllevar la libertad total de Puigdemont. Además al no existir en la instrucción de Llarena, ni en la euro-orden, ninguna mención a la sedición ahora no podría recurrir en ningún caso a este tipo de delito, porque no es el hermano pequeño de la rebelión, son delitos diferentes, y es necesario recalcarlo porque la juez Lamela ha instruido contra Trapero por ese supuesto delito de sedición…lo cual, sea dicho de paso, entiendo también es improcedente desde el mero punto de vista tecnico-jurídico

Al respecto es interesante destacar que existe algo que nos ha pasado desapercibido y que debe servirnos de punto firme de arranque, la sedición a de “subvertir el orden constitucional”, así esta descrito en el código penal, no bastaría con convocar una o varias  manifestaciones de apoyo a un referéndum inconstitucional o incluso a la misma independencia unilateral para que exista sedición. Ante lo anterior es interesante explicar que con toda probabilidad habremos discutido mucho sobre términos como “tumulto” y “violencia”, puesto que son las “claves” de los delitos especificados como sedición o rebelión respectivamente, pero en ambos casos se nos ha pasado por alto la palabra más importante, el “alzamiento”

Hagamos un esfuerzo por entender lo que significaría dicho termino. Un alzamiento es una insurrección que pretende conseguir un resultado subversivo mediante la creación de una situación insostenible. Por eso un alzamiento es un delito, porque pretende “obtener por la fuerza” resultados subversivos. Por lo tanto es fácil de entender que en una manifestación multitudinaria, que tiene lógicamente riesgo de incidentes, no es un alzamiento subersivo, aunque este convocada a favor de objetivos subversivos. Dicho de otra forma más simple, la sedición para que se produzca debe dejar de forma muy clara y evidente que es una movilización “dispuesta al uso de la fuerza” si fuera necesario para conseguir el objetivo…en el caso de Catalunya lo que obvian el juez Llarena y la juez Lamela son las llamadas de los encausados a manifestarse pacíficamente, e intentan esconderlo detrás de una interpretación tan subjetiva como de que dichas llamadas pacificas son un eufemismo.

Por lo tanto y para finalizar esta exposición que pretende ser no muy extensa y lo más simplista posible para que cualquier lector pueda comprender en que marco embarrado de la ley nos estamos moviendo, y la gravedad real del asunto, es que todo esto pueda llevarnos a perder derechos fundamentales que han costado décadas conseguir, diré que debemos de tener claro que la calificación de determinados hechos como rebelión y/o sedición no pueden constituirse de forma imprudente, y tampoco debe ser el resultado de un empeño de mantener un orden democrático a través del imperio de la ley, sino que debe de ser un acto de coherencia jurídica, ya que tampoco puede basarse en la gravedad de lo que pretendían conseguir las autoridades implicadas en una independencia unilateral.

Dichos actos, sin analizar su trasfondo político y ciñéndonos a marco tecnico-jurídico, podrían ser en todo caso, desobediencia, prevaricación y/o malversación de fondos públicos, (esta última es la que de forma provisional mantiene la justicia alemana), pero para que entremos en el tipo penal, tanto de la rebelión como de la sedición, hemos de encontrar la convicción firme y plenamente demostrada de la existencia del“alzamiento”, y desde luego no será fácil de calificar como “alzamiento” unas concentraciones multitudinarias en las que se insistió por medio de los convocantes a no pasar de la resistencia pasiva…creo sinceramente que la justicia en España debería de hilar más fino en determinadas actuaciones para que no se caiga en la tentación de que la imagen ofrecida es que está siendo utilizada como un arma del estado, cuestión que hoy en día en Europa creo que tienen ya bastante claro

¿ESPAÑA O LAS ESPAÑAS?

El conflicto catalán actual nos lleva a pensar que el estado donde vivimos no ha sido tejido con la pulcritud que un buen sastre debería diseñar un buen traje, no se han utilizado todos los hilos necesarios para que las costuras del estado sean firmes y todos los españoles se sientan españoles, para que exista esa identidad nacional que existe en otros lugares del mundo. Podemos observar con cierta envidia a la vez que asombro, que los habitantes de EEUU sienten los colores de la bandera de las barras y estrellas de una forma pasional, que su bandera y su país son lo primero, su sentimiento nacional es inquebrantable, si observamos hacia el sur en Brasil ocurre otro tanto, el sentimiento de ser Brasileiro allá donde vayas se vive con orgullo a pesar de las dificultades que ello te pueda hacer conllevar, si observamos ambos ejemplos podremos apreciar que ambos son estados federales, creados de la propia voluntad de unión y no de la imposición de una unidad dictada a través de herencias venidas de un régimen anterior.

Hoy en día según las estadísticas realizadas se nos muestra que la identificación exclusiva de España como nación única es cada vez más minoritaria en todas las co­munidades autonómicas, y es evidente que la mayor o menor aceptación viene determinada por la relación existente entre cada autonomía y el estado central, que según sus propios intereses realiza concesiones que consiguen cada vez mas desigualdad territorial y en consecuencia más excusar para que cada territorio tenga sus propios intereses que realicen una confrontación con la centralidad de la España actual, que pretendiendo dar una imagen de aperturismo lo que va es dando pasos en sentido a un centralismo cada vez más exacerbado.

No hace falta más que mirar a Alemania y al caso Puigdemont, donde el gobierno central Alemán indica que no va a intervenir en la autonomía de la decisión judicial del estado federal donde se debe de estudiar el sí o el no de la extradición del expresident, demostrando la existencia de cesiones reales de autonomía a la justicia en un estado federal, igual que existen en los anteriormente nombrados EEUU o Brasil, a los cuales podemos unir el estado Alemán del que hablamos, en ese sentimiento nacional identitario, con el añadido de ser el más avanzado económicamente y motor de Europa.

Si echamos la vista atrás se nos han presentado varias concepciones de España, todas ellas mal tejidas, hechas por un mal sastre, todas dejando costuras mal cosidas que nos han llevado al momento actual. Tenemos la inicial España de Adolfo Suárez como un proyecto lastrado por la herencia franquista, hipotecado por los poderes fácticos de la dictadura que era imposible que diese una imagen de cambio a la situación anterior. A ello siguió la España de Felipe González y del PSOE que supuso en el tiempo una gran decepción; partió de una supuesta  voluntad de superar la España uniforme del franquismo con la propuesta de la “nación de naciones” que podría haber propiciado un reconocimiento de la plurinacionalidad, pero fue un proyecto en el que en la realidad nunca creyeron los socialistas y simplemente utilizaron como marketing del aparato, puesto que en la realidad tendieron a la centralización de las grandes decisiones políticas, estructurales y financieras y frenaron todo avance hacia una federalización, a pesar de lo que decía su programa político.

Si echamos la vista aún más atrás vemos que España estaba dividida en varios reinos hasta que la constitución de 1812 lo modifico a través de otras divisiones territoriales, pasando en 1833 a crear 49 provincias. El número de provincias aumento posteriormente a 57 en el año 1845 y esta división sobrevivió hasta la I República de 1873, durante la cual se discutieron otros posibles sistemas de gobierno territorial en España…se habló del cantonalista, del federal, y una vez más del unitario. Fue durante la II República en la que se trató de solucionar constitucionalmente el problema territorial, buscando una fórmula intermedia entre el estado unitario y el federal, al cual llamaron Estado Integral, compatible con la autonomía de municipios y regiones. Toda esta labor se truncó con posterioridad a través de la guerra civil y el posterior periodo de dictadura franquista donde prevaleció la mentalidad de una, grande y libre por encima de todo, y que en la actualidad muchos sectores de la sociedad han heredado y no tienen intención de renunciar a ello, sectores muy identificados en ideologías que defiende partidos como el PP, Ciudadanos o Vox.

La España actual del PP de Mariano Rajoy nos lleva a recuperar el viejo nacionalcatolicismo ultraconservador el cual pretende ser defendido y conservado a través de la utilización constante de un esencialismo jurídico de mentalidad funcionarial. Los ideólogos de este estado parecen ser los abogados del Estado ultraconservadores que consideran que la realidad social tienes que adaptarse a la legalidad vigente, y no al revés, que sería lo lógico en democracia, que sea la realidad social la que marque el paso y la legalidad vigente se adapte a dicha realidad, como ocurre en otros países avanzados del mundo y que nos están dando muestras de unidad de estado desde la descentralización federal como los ya nombrados EEUU, Brasil, o Alemania…Mariano Rajoy y los suyos son representantes de una cultura política que nunca ha apreciado el pacto político, ya que consideran que realizar esta democrática actividad de acordar y pactar es un signo de debilidad. En este tipo de políticos que nos toca vivir hoy en dia, Mariano Rajoy, Cospedal, Soraya Saez, Albert Rivera, Inés Arrimadas, etc, pesa mucho la arrogancia de quien tiene el poder y no quiere ni escuchar los argumentos de los otros.

Estos políticos arrogantes y con falta de miras de estado, con falta de visión de Europa, aunque vendan lo contrario, olvidan la parte de la historia que les interesa para vendernos la que les conviene, olvidan que durante el periodo de la República y como desarrollo de la Constitución de 1931, se instauró en Cataluña un régimen estatutario, ratificado en plebiscito en 1931 y aprobado por las Cortes en 1932, olvidan que en el País Vasco también se votó dicho plebiscito con un estatuto autonómico que entró en vigor en octubre de 1936, y cuyo desarrollo fue cortado por la Guerra Civil. Se olvidan que en Galicia el Estatuto fue aprobado en junio de 1936, aunque por causa de la guerra no llegó a ser sancionado por las Cortes. Estos políticos arrogantes utilizan la Constitucion como si de los pañales de un recién nacido se tratase, cuando les interesa es inamovible pero cuando les conviene se puede cantar un novio de la muerte por cuatro ministros en una procesión ultra católica dentro de un estado que debiera ser aconfesional, estos políticos irreverentes, chulescos y arrogantes son los mayores creadores de independentistas que ha tenido España en la historia.

Esta arrogancia y la herencia del franquismo, al que sin duda pertenecen Rajoy y su núcleo cerrado, no permite discernir entre la realidad de que España es multicultural y por lo tanto no puede ser una grande y libre, sino que deben de ser las Españas…un estado plurinacional para conseguir de forma voluntaria ser entonces, una grande y libre. España ya ha sido las Españas en el pasado, España ya ha sido un orden estructural aún más perfecto que las federaciones nombradas de Brasil, EEUU o Alemania, que los cantones Suizos inclusive, España mantuvo un paréntesis de esfuerzo reconquistador que duro 8 siglos que a la postre fue enriquecedor, las largas centurias de la reconquista fueron determinantemente fecundas ya que aportaron modulaciones que quedaron permanentemente incorporadas al ideal político hispano.

Existió una articulación comunitaria multinacional, multicultural, multicomunitaria inclusive, y a la postre confederal. De hecho, si España puede ocupar en la historia pasada un lugar destacado entre las formas más perfectas de organización política se debe a que fue una agrupación diversa que dio pie a un orden político más universal y perfecto que el del Estado unitario y centralista, nunca después conseguido por ninguna otra forma política, integrando grupos humanos muy diversos desde los araucanos hasta el Franco-condado, y en ningún caso ejerciendo la absorción sino utilizando el dialogo, el pacto, los acuerdos, el orden y la coordinación

Toda la diversidad cultural, el dialogo…las Españas, se diluyen al comienzo de la monarquía, o lo que históricamente se puede considerar comienzo de la monarquía, que tiene su origen en la unión personal y dinástica entre Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, llamados Reyes Católicos por el papado desde el 4 de mayo de 1493 a través de la conquista de la península ibérica al islam. En este momento es cuando comienza la unificación territorial. El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (14741516), supuso la union de los coronas reinos de la Corona de Aragón que comprendía Aragón, Valencia y Mallorca, el principado de Cataluña, y los reinos de Sicilia y Cerdeña en el sur de Italia. En estos momentos el rey lo era por designio divino, con las sucesivas situaciones históricas, la 1ª república, la dictadura de primo de Rivera, la 2ª república o la dictadura de Franco se ha pasado de una monarquía divina a una monarquía parlamentaria, monarquía con similares privilegios y que significa una herencia de la última dictadura, el franquismo, puesto que el hoy rey emerito fue designado por el dictador

Por ello en una España moderna que quiera recuperar su identidad multicultural, su unidad real desde la unidad voluntaria que significa implicación y compromiso, debe de seguirse la línea marcada por otros estados avanzados y que nos han señalado el camino necesario desde la diversidad para un mejor entendimiento, y todos ellos, ejemplos ya expuestos, significativamente utilizan el modelo federal, cada uno desde su propia idiosincrasia como es natural, pero sin duda con una estructura compartida de forma voluntaria y no impuesta por un estado que por encima de las libertades y de los derechos impone la unidad de un estado desunido. España en su idiosincrasia cultural proveniente de aquel pasado de las Españas debe de componerse a través de un estado federal plurinacional y así desterrar de una vez por todas las tensiones territoriales que no solo producen enfrentamientos entre pueblos hermanos sino que producen como consecuencia disfunciones económicas que siempre perjudican al eslabón más débil, España debe además de transformar su realidad obsoleta de monarquía parlamentaria en un presente moderno de república, constituyendo un nuevo estado como República Federal de España que nos haga a todos iguales dentro de la diversidad y a todos libres dentro de la multiculturalidad. Una república con estructura federal plurinacional no resolverá de forma instantánea los problemas de los de abajo, sin duda que no, pero si será un buen comienzo para que todos unidos por voluntad propia rememos hacia el mismo lado, y rememos fuerte para buscar las soluciones adecuadas que mejoren el bienestar social de todos los Españoles

Togheter vs A por ellos

Cada vez que Escocia remueve la idea de su independencia (con o sin referéndum, que allí por el Norte lo de la democracia se toma más en serio) los unionistas responden con campañas centradas en lo bien que estamos juntos o lo mucho que nos queremos. Aquí, en el país de los delitos de odio (esa figura legal que ha facilitado las cosas para encarcelar a dibujantes y titiriteros, además de meter el miedo en el cuerpo a quien se le ocurra criticar al Poder), el Let’s stick together del Reino Unido ha sido sustituido por un futbolero y más visceral A por ellos. Tal vez porque no sepamos hacer política en España fuera del odio y la venganza. Tal vez porque no sepamos/queramos hacer Política. Tal vez porque de tantas dosis metidas en vena, confundamos la política con el fútbol y los debates parlamentarios con una discusión de taberna.

El pasado 23 de marzo conocíamos la última decisión llegada desde Madrid referente a esa cruzada orgiástica de odio, venganza y humillación que algunos están llevando a cabo contra Catalunya (al menos contra una parte de aquel país), sin valorar las consecuencias futuras. El juez que ha asumido un papel a caballo entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo ha enviado a prisión provisional sin fianza a Turull, Romeva, Bassa, Forcadell y Rull, que se reunirán con Sánchez, Cuixart o Junqueras, quienes -sin que sepamos aún si va a haber motivos para condenarles- ya se han tragado 4 meses de prisión sin apenas comunicación con el exterior.

Es posible que estemos acumulando demasiados sucesos graves para seguir pensando en el futuro fortalecimiento de un Estado que parece haber tomado definitivamente el camino del desmembramiento de manos de los patriotas de “banderitas en la muñeca y cuentas corrientes en Panamá”. Mañana, el pleno del Parlament no podrá nombrar president a Turull, que se convierte así en el tercer candidato que “no gusta” en la orbita de La Moncloa, lugar en el que viven en esa dualidad agustiniana de la no aceptación del resultado de las elecciones convocadas por Rajoy el 21-D y la necesidad inmediata de que se conforme un gobierno en Catalunya para poder desactivar el 155 y comenzar a negociar los presupuestos del Estado con el PNV.

Aquel mismo día 23 conocíamos, además, que la ONU había instado al Estado español a garantizar los derechos políticos de Jordi Sánchez, demandándonos medidas cautelares -de acuerdo al artículo 92 de sus normas de funcionamiento- y pidiendo que se envíe cualquier información u observación sobre el caso de nchez en un plazo de 6 meses. Tal vez tengamos que acostumbrarnos a recibir notificaciones de este tipo en el futuro, al igual que otros países de dudosa trayectoria democrática. Tal vez puedan ser más graves. Incluso es muy probable que se repitan sentencias como la reciente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, condenando a España a pagar las costas del juicio e indemnizaciones por vulnerar la libertad de expresión de dos jóvenes que quemaron una foto de los reyes. Tal vez el Estado español y más concretamente el Poder Judicial tengan que afrontar un desprestigio que afecte a acuerdos internacionales y a nuestra política exterior. Y llegado el caso, tal vez -sólo tal vez- los del 155 y del a-por-ellos no vayan a asumir ninguna responsabilidad al respecto.

Desde el golpe de Estado de 1936 y la posterior Guerra Civil, no habíamos sufrido en España una situación con tantos políticos elegidos democráticamente en la cárcel o en el exilio. Y si esto aún no ha encendido todas las alarmas, ya no lo hará; provocando que nos dirijamos paso a paso hacia ese momento en que únicamente la sabiduría popular será capaz de articular alguno de esos dichos, que no servirán como solución ni ayudarán como consuelo.

LA JUSTICIA Y LA DEMOCRACIA (un capítulo más sobre Catalunya)

Estos días he manifestado mi contrariedad por la inadecuada utilización de la Justicia y de lo absurda de la reinterpretación de la prisión provisional por parte del juez Llarena, y que con todo el r espeto a las decisiones judiciales, no compartía la medida de prisión provisional incondicional y sin fianza de Jordi Turull, Josep Rull, Carme Forcadell, Dolors Bassa y Raül Romeva
Tambien mostré mi opinion contraria a la indefension que sufren los encausados, dado que  al no respetarse el derecho de defensa de los procesados, con el tiempo se producirán graves consecuencias en el futuro de la credibilidad de la Justicia en España
Pero voy más allá, está Monarquía heredera del franquismo y que mediante los organismos pseudo-democraticos del régimen del 78 permitió la ideología nacionalista, ahora se escandaliza de la defensa de sus ideas por parte de los independentistas…podremos no estar de acuerdo con la independencia, podremos estar más o menos de acuerdo con el derecho de autodeterminación, pero lo que no podemos, lo que no es admisible en DEMOCRACIA, es meter en la cárcel a personas por hacer uso de su idelología, ideología permitida y legal en el estado español
No podemos ni debemos permitir como ciudadanos libres que nuestros derechos adquiridos por décadas pretendan ser pisoteados por intereses políticos y la falta de la adecuadsa separacion de los poderes públicos, no puede un juez realizar una  citación de comparecencia en base al artículo 505 y decidirla de motu propio sin que ninguna de las partes lo reclamara en ese momento…no lo puede hacer porque quebranta  el principio acusatorio
Ante esa situación anómala y con la no presentación de Marta Rovira ante la falta de garantías ya explicadas, los que  sí comparecieron voluntariamente, sin intención de huir y en algún caso con la previa renuncia al escaño para evitar cualquier atisbo de imputación en la supuesta reiteración delictiva, se vieron sorprendidos con una  prisión provisional infundada, injustificada, desproporcionada e innecesaria
Pues bien, después de todo este conjunto de “rarezas judiciales” o “anomalías del sistema judicial” que nos están dejando en entredicho como país garante de una democracia de primer orden, nos encontramos con la sorpresiva detención de Puigdemon en Alemania. Nos encontramos con ese hecho y con la congratulacion, alegría y oportunismo de Albert Rivera en reiterar que se ha acabado, que el fugitivo ha caído y que todo es más fácil ahora que el hombre del saco ya no puede hacernos daño
¿Y si Puigdemont hubiera provocado la situación?. El ex-President tiene un asesoramiento legal muy potente en Bélgica y en otros países europeos, y su intención siempre ha sido internacionalizar el problema catalán, por su parte Merkel se apoya en los verdes para sustentar su gobierno y estos no quieren ver ni en pintura una extradición de Puigdemont al Gobierno  español…..¿y si ahora Merkel tiene un problema que debe resolver?
Cuando menos es extraño y llamativo que pudiendo hacer diferentes combinaciones de vuelo en avión desde Finlandia a Bélgica y conociendo del seguimiento  al que lo sometía el CNI, Puigdemont se arriesgase a hacer un viaje en coche de tantos kilómetros, atravesar Alemania y ser detenido allí porque “alguien” lo reconoció
¿Y si resulta que Puigdemont y sus asesores legales buscan provocar un problema político interno en Alemania y Europa? ¿Y si buscan que, para evitar una crisis interna, Alemania niegue la extradición?, ¿en qué lugar quedaría la justicia española y sus argumentos para mantener a todos los demas procesados en la prisión, acusadas de delitos cuando menos cuestionables?
Personas, recordemoslo, encarceladas por decisiones que quebrantan el derecho a la libertad y que se convierten en un adelanto de la pena que pudiera corresponderles, “en caso de cometer un delito futuramente si tuviesen oportunidad para ello”, con lo que se desnaturaliza el propio concepto de prisión provisional jurisprudencialmente fijado y consolidado en nuestro marco jurídico y en los tribunales de justicia
Judicializar la política hasta estos extremos, pretender gobernar a base de la fuerza impuesta por tribunales de justicia afines evitando el diálogo y el entendimiento, obviando la decisión democrática del pueblo catalán, y no haciendo de la política un arte en resolver problemas del pueblo, sino que utilizarla para preservar ideas por la imposición legal de interpretaciones pervertidas de dichas leyes no fortalece nuestra democracia, muy al contrario, la debilita….y mucho

No somos tontos, pequeñas notas de economía sumergida

Escuchábamos este fin de semana en la televisión a la vicepresidenta de la unión democrática de pensionistas y jubilados la frase: “Los políticos no se dan cuenta de que somos mayores, pero no tontos“.

Por primera vez España es podio en algo y nos lo cuenta un estudio del IAW de Tubinga: El gobierno de la tercera economía con más fraude fiscal del mundo, con el 17,2% del PIB, detrás de Grecia con el 21,5% del PIB oculto e Italia con el 19,8%, el gobierno de la caja B, el de las mordidas, el de los más de 800 imputados, repite como un mantra en la caterva mediática que no hay dinero para las pensiones, no hay dinero para la sanidad, que no hay dinero para la educación y razón, dentro de su verdad a medias, podríamos decir que no le falta. Es más, si a los estudios españoles nos remitimos, existe uno de 2014 elaborado a instancias de los técnicos de Hacienda que situaba la economía sumergida en el 24% del PIB, aún peor todavía.

¿Y de cuanto dinero estamos hablando?

Si el PIB en España en 2017 fué de 1.163.662M.€ nos podemos situar en una horquilla entre 200.150 y 279.279 millones de Euros. Ahí es nada si lo comparamos, por ejemplo, con esos necesarios 4.500 para subir unas pensiones al nivel del IPC…

¿Dado que el dinero es como la energía, que ni se crea ni se destruye, sino que cambia de manos, donde está este dinero, cómo sabemos cúanto es?

Una epidemia de corrupción consentida, de cobros sin factura, de fraude fiscal, de producción no declarada que los técnicos denominan variable no observada, que el ciudadano de a pie vive y conoce y que, como dicen los economistas, sólo puede medirse y de forma indirecta a través de variables observadas. Cuantas más variables observadas se utilizan en el cálculo, más exacto sale el retrato de la no observada.

¿Y se puede combatir?

Claro que si y nuestros vecinos portugueses nos están dando buena lección de ello:

En 2014 iniciaron un sistema de sorteo para premiar a quienes exijiesen las facturas de sus compras. Le llamaron Factura de la Suerte. El premio: un coche cada semana. Los participantes: todos los consumidores finales con facturas emitidas y comunicadas a la Agencia Tributaria que incluyesen el número de identificación fiscal de los compradores. Sólo el primer mes aumentaron un 45% el número de facturas declaradas.

Crearon beneficios fiscales para quienes presentasen facturas de reparación automóvil y motos, peluquería, restauración y alojamiento de un 15% de retorno relativo al IVA pagado hasta un límite de 250 euros por persona y mes.

Incrementaron el número de inspectores, con más de 2.000 de ellos en empresas, el número de asistentes de apoyo mixtos a la investigación y la policía judicial dotada de medios como el acceso en tiempo real a los datos de hacienda y la seguridad social con la cada vez más compleja criminalidad fiscal en lo que concierne al fraude de IVA, uso indebido de sistemas informáticos que adulteran los datos contables y facturas falsas, principalmente, en los sectores alimentarios, bebidas, metales preciosos, automóviles y productos petrolíferos.

Implantaron sistemas para controlar de modo telemático los terminales de punto de venta o cajas registradoras para atajar la ocultación de ingresos con software de doble uso y por lo tanto la minoración de las bases imponibles de IVA, Impuesto sobre sociedades o IRPF.

Y la pregunta del millón, ¿por qué, en un sistema fiscal que pierde el 17% de la riqueza en el mejor de los casos o el 24% en el peor, un Ministro de Economía como Montoro aprueba una amnistía fiscal, o como eufemísticamente este señor le bautizó, una “regularización” tributaria, en lugar de declarar un estado de emergencia fiscal para sacar a flote toda esa economía sumergida?

Quizás es que esto de combatir el fraude fiscal y la economía sumergida no interesa al ministro de Hacienda, ni al Consejo de Ministros, ni al presidente del Gobierno… Habrá que preguntarse para quien gobiernan mientras nos venden un recorte de control del fraude en los tres últimos años, según el director general de la Agencia Tributaria Santiago Menéndez, de apenas 500 millones de euros, que supone un total en 2017 de 14.792 Millones, un 0,6% inferior a la de 2016.

Lo explica bien el ex-juez Baltasar Garzón en su último libro ”La indignación activa” cuando dice que “…la corrupción política de la mano de la económica se traduce en una especie de privatización del Estado. Quienes deberían servirlo pasan a ser “dueños” de aquellos elementos públicos que gestionan tomando fuerza el concepto de patrimonialización de los mismos, en detrimento de la idea democrática de atención al ciudadano que debería regirlos”.

Insisto!, hay que preguntarse para quien gobiernan mientras nos venden falsos recortes de impuestos a costa de debilitar aún más el Estado y no generar los recursos necesarios para invertir en esa sanidad, en esa educación, en esa asistencia social, en esas pensiones

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de privacidad, pinche el enlace para mayor información.Actúa politica de privacidad

ACEPTAR
Aviso de cookies