Las vulneraciones del Juez Pablo Llarena en la interpretación de la Constitución española y la legislación, y porque el Juez comete un acto de prevaricación

Estas últimas semanas abogados catalanes suman fuerzas para coordinar y presentar una querella colectiva contra el juez instructor de la sala segunda del Tribunal Supremo, Pablo Llarena a la petición de Jordi Sànchez de poder salir de la cárcel para asistir al pleno de su investidura. Referentes del ámbito jurídico, como el catedrático, de Derecho Constitucional, Javier Pérez Royo, alertaban de que cualquier ciudadano catalán estaba en el derecho de presentar esa querella por vulneración del derecho de sufragio activo, e incluso también el propio Jordi Sànchez. Decenas de miles de ciudadanos están ahora mismo coordinados en las redes sociales para presentar esa querella colectiva, pero cuanto de razón y fundamentos jurídicos manejan para avanzar en esta iniciativa?:

El artículo 152 de la Constitución española establece, que en el caso de un parlamento autonómico, no así en el caso del “Congreso de los Diputados”, que podría ser cualquier ciudadano del estado español electo o no, el candidato propuesto a Presidente, tiene que ser un diputado electo y que no haya sido privado del ejercicio de sufragio mediante “Sentencia JudicialFirme”.

El acto de investidura a presidente de una comunidad autónoma está regulado en el Estatut de Cataluña y en la Constitución española. La Constitución y el Estatut establecen también que la máxima autoridad del Estado en un proceso de investidura es el Presidente del Parlamento correspondiente, en este caso el señor Roger Torrent, y por lo tanto la propuesta de un President del Parlament tiene que ser cumplida. Ni que decir tiene que la situación jurídica del señor Jordi Sànchez i Picanyol no cambia por este acto, y si el juez Instructor de la sala segunda del Tribunal Supremo establece que este tiene que volver a la cárcel, tendría, evidentemente, que volver.

Por lo tanto, Jordi Sánchez es un candidato propuesto por el President del Parlament, después de haber seguido todo el procedimiento establecido en el Estatut de Autonomía.

El Juez Pablo Llarena comete un acto de prevaricación cuando prohíbe en su “auto” la presencia de Jordi Sánchez en el acto de investidura en el Parlament. El President propone un candidato y este tiene que acudir al Parlament por derecho propio.

De cara a esta investidura, si no son empleadas la Constitución y el Estatut de Autonomía y se emplean, en su lugar, el Código penal y la “Ley de Enjuiciamiento Criminal”, que son normas infra-constitucionales y, por lo tanto subordinadas a la Constitución española, se está cometiendo un acto de prevaricación, y una subversión de todo el ordenamiento jurídico.

Este acto es denunciable por cualquier ciudadano catalán por vulnerar el derecho de sufragio activo de un ciudadano de Cataluña al haber sido vulnerado un derecho universal. Igualmente el Sr. Sànchez, imputado o no, tiene el derecho a denunciar el mismo acto, por vulnerar el derecho de sufragio pasivo del propio Sr. Sànchez.

Este acto de prevaricación, además constituye una quiebra de libro del ordenamiento jurídico muy grave y de una importancia extraordinaria.

Claro que tengo por seguro que la no separación real de poder en el Estado abre la posibilidad de que esta querella no tenga recorrido en el territorio español pero, sin embargo, es un trámite necesario para poder llegar a la justicia europea, cuando agotadas todas las vías de recurso, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional, se acercaría el camino para presentar esta querella delante del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El Estado Español, mediante el control de la Fiscalía y de una parte del poder judicial se está jugando su credibilidad como sistema democrático y garantista. Serán, otra vez, los largos tiempos jurídicos los que darán y quitarán razones en este conflicto que algunos pretenden resolver exclusivamente por la vía judicial, la humillación de un pueblo y la represión desde el totalitarismo más alejado del ordenamiento jurídico.

* Este artículo y sus opiniones están basados única y exclusivamente en la opinión personal del coordinador de relaciones institucionales de Xuntos-Actúa, Xabier Garaloces y en base a la argumentación jurídica y manifestada públicamente en diversos medios de comunicación del Catedrático en Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo 

 

No somos tontos, pequeñas notas de economía sumergida

Escuchábamos este fin de semana en la televisión a la vicepresidenta de la unión democrática de pensionistas y jubilados la frase: “Los políticos no se dan cuenta de que somos mayores, pero no tontos“.

Por primera vez España es podio en algo y nos lo cuenta un estudio del IAW de Tubinga: El gobierno de la tercera economía con más fraude fiscal del mundo, con el 17,2% del PIB, detrás de Grecia con el 21,5% del PIB oculto e Italia con el 19,8%, el gobierno de la caja B, el de las mordidas, el de los más de 800 imputados, repite como un mantra en la caterva mediática que no hay dinero para las pensiones, no hay dinero para la sanidad, que no hay dinero para la educación y razón, dentro de su verdad a medias, podríamos decir que no le falta. Es más, si a los estudios españoles nos remitimos, existe uno de 2014 elaborado a instancias de los técnicos de Hacienda que situaba la economía sumergida en el 24% del PIB, aún peor todavía.

¿Y de cuanto dinero estamos hablando?

Si el PIB en España en 2017 fué de 1.163.662M.€ nos podemos situar en una horquilla entre 200.150 y 279.279 millones de Euros. Ahí es nada si lo comparamos, por ejemplo, con esos necesarios 4.500 para subir unas pensiones al nivel del IPC…

¿Dado que el dinero es como la energía, que ni se crea ni se destruye, sino que cambia de manos, donde está este dinero, cómo sabemos cúanto es?

Una epidemia de corrupción consentida, de cobros sin factura, de fraude fiscal, de producción no declarada que los técnicos denominan variable no observada, que el ciudadano de a pie vive y conoce y que, como dicen los economistas, sólo puede medirse y de forma indirecta a través de variables observadas. Cuantas más variables observadas se utilizan en el cálculo, más exacto sale el retrato de la no observada.

¿Y se puede combatir?

Claro que si y nuestros vecinos portugueses nos están dando buena lección de ello:

En 2014 iniciaron un sistema de sorteo para premiar a quienes exijiesen las facturas de sus compras. Le llamaron Factura de la Suerte. El premio: un coche cada semana. Los participantes: todos los consumidores finales con facturas emitidas y comunicadas a la Agencia Tributaria que incluyesen el número de identificación fiscal de los compradores. Sólo el primer mes aumentaron un 45% el número de facturas declaradas.

Crearon beneficios fiscales para quienes presentasen facturas de reparación automóvil y motos, peluquería, restauración y alojamiento de un 15% de retorno relativo al IVA pagado hasta un límite de 250 euros por persona y mes.

Incrementaron el número de inspectores, con más de 2.000 de ellos en empresas, el número de asistentes de apoyo mixtos a la investigación y la policía judicial dotada de medios como el acceso en tiempo real a los datos de hacienda y la seguridad social con la cada vez más compleja criminalidad fiscal en lo que concierne al fraude de IVA, uso indebido de sistemas informáticos que adulteran los datos contables y facturas falsas, principalmente, en los sectores alimentarios, bebidas, metales preciosos, automóviles y productos petrolíferos.

Implantaron sistemas para controlar de modo telemático los terminales de punto de venta o cajas registradoras para atajar la ocultación de ingresos con software de doble uso y por lo tanto la minoración de las bases imponibles de IVA, Impuesto sobre sociedades o IRPF.

Y la pregunta del millón, ¿por qué, en un sistema fiscal que pierde el 17% de la riqueza en el mejor de los casos o el 24% en el peor, un Ministro de Economía como Montoro aprueba una amnistía fiscal, o como eufemísticamente este señor le bautizó, una “regularización” tributaria, en lugar de declarar un estado de emergencia fiscal para sacar a flote toda esa economía sumergida?

Quizás es que esto de combatir el fraude fiscal y la economía sumergida no interesa al ministro de Hacienda, ni al Consejo de Ministros, ni al presidente del Gobierno… Habrá que preguntarse para quien gobiernan mientras nos venden un recorte de control del fraude en los tres últimos años, según el director general de la Agencia Tributaria Santiago Menéndez, de apenas 500 millones de euros, que supone un total en 2017 de 14.792 Millones, un 0,6% inferior a la de 2016.

Lo explica bien el ex-juez Baltasar Garzón en su último libro ”La indignación activa” cuando dice que “…la corrupción política de la mano de la económica se traduce en una especie de privatización del Estado. Quienes deberían servirlo pasan a ser “dueños” de aquellos elementos públicos que gestionan tomando fuerza el concepto de patrimonialización de los mismos, en detrimento de la idea democrática de atención al ciudadano que debería regirlos”.

Insisto!, hay que preguntarse para quien gobiernan mientras nos venden falsos recortes de impuestos a costa de debilitar aún más el Estado y no generar los recursos necesarios para invertir en esa sanidad, en esa educación, en esa asistencia social, en esas pensiones

 

Una España de tercera en una Europa de primera

Un estado que no invierte en investigación y desarrollo es un estado condenado a la dependencia, a la subordinación, a una acentuación de las desigualdades sociales, a la no resolución de los grandes problemas…

A menudo hemos escuchado en los tiempos electorales promesas de uno y de otro lado en relación a la investigación, a la tecnología o la innovación, hablamos de cambio de modelo productivo para abandonar el sol y el ladrillo, pero la realidad es que es un camino poco rentable en términos electorales, pues estos cambios exigen años o décadas de trabajo e inversiones.

El modelo productivo sobre el que ha descansado el desarrollo económico y social del estado durante las últimas tres décadas, basado en actividades que no permitían el pleno aprovechamiento del talento disponible, tales como el sector turístico, con un fuerte componente estacional, la construcción, y un tejido empresarial que pierde competitividad, con niveles de productividad bajos en un mercado donde la subcontratación, consecuencia de una globalización limita los beneficios, y que salvo excepciones de empresas que se han convertido en punteras a nivel mundial, sumado a este período de crisis, no permite vislumbrar un cambio significativo de cara a un tejido empresarial mas competitivo.

Con un crecimiento interanual del 0,7% en 2016 o, en números concretos, 132.60 millones de euros, el I+D en el estado español sigue perdiendo peso con niveles de hace diez años con respeto al PIB. Si el ejercicio de 2015 se saldó con un crecimiento del 2,7% estamos viendo que la desaceleración en inversión es una tónica que se sucede por sexto año consecutivo con una evolución por debajo del PIB, al mismo tiempo ese crecimiento se produce únicamente en el sector privado que, aunque sigue creciendo por debajo del PIB, se acelera, pasando del 2% en el 2015 al 3% en el 2016. Por el contrario, la inversión realizada por el sector público cae un 2%. El resumen es que el estado español invierte un 9,1% menos en I+D que, en el 2009, mientras que la UE en su conjunto invierte un 27,4% más.

El gobierno del Partido Popular, con sus políticas, está contribuyendo, sino acentuando el enquistamiento de un modelo productivo de elevado riesgo que nos deja a la cola de Europa. La tecnología que no seamos capaces de inventar y desarrollar en el estado español tendremos que adquirirla a terceros en un futuro.

Esta caída en la inversión de I+D se ve también en el espejo del número de Patentes registradas en la oficina española de Patentes y Marcas que en 2017 descendió un 19,8% hasta las 2.285 con el que se acumulan ya nueve años consecutivos de bajadas. Se trata de la mayor caída registrada en estos últimos años, cuando las solicitudes descendieron un 2% en 2016 y un 5% en años previos. Apenas hay cinco comunidades autónomas que aumentaron las cifras con respecto a 2016: La Rioja, Baleares, Navarra, Aragón y Castilla y León. En el lado contrario, Asturias y Extremadura solicitaron la mitad de patentes en 2017 que en el año anterior. En Andalucía, el descenso fue del 33,4%, mientras que en la Comunidad Valenciana cayeron un 29%, en Murcia un 26%, en Galicia y en Cataluña un 22%, en Canarias un 19,6% y en Madrid un 16,8%. Por su parte, los menores descensos se registraron en el País Vasco (13%), Castilla-La Mancha (10,7%) y Cantabria (6,7%).

El recurso principal para generar desarrollo sostenible y crecimiento en un país es la investigación científica, un medio que extrae el valor del conocimiento para aplicarlo dentro de los distintos sectores. Una apuesta decidida por el I+D provoca una mayor productividad científica y tecnológica, y por lo tanto un mayor número de productos de alto valor añadido susceptibles de ser patentados.

Deberíamos entonces preguntarnos seriamente si esos que ahora enarbolan la bandera de la unidad de un gran estado, los que nos gobiernan y que son los mismos que nos están llevando a la cola del continente europeo, son realmente lo que dicen ser.

 

¿Otro frente de izquierdas es posible?

Lenin decía que “la experiencia de la dictadura del proletariado, victoriosa en Rusia, muestra claramente, a los que no saben pensar o no tuvieron ocasión de reflexionar, que la centralización absoluta y la disciplina del proletariado son dos de las principales condiciones de la victoria sobre la burguesía” algo que años después Stalin, desde el poder, llevó al extremo, cometiendo crímenes e implantando una dictadura… pero la culpa de su fracaso siempre fue de todos los demás, de los que se opusieron a ese régimen que se cargó con sus hechos la Revolución…

Es más que evidente que la construcción de un partido totalitario al estilo de los años treinta ya no cabe en la sociedad del Siglo XXI, mas en esa construcción y reconstrucción de la izquierda seguimos reproduciendo los mismos monstruos en una versión mas civilizada o 2.0, las mismas dinámicas que nos llevaron al fracaso… el control de las organizaciones por parte de un comité central, los comisarios políticos dominando los territorios, las purgas como instrumento de poder partitocrático, las checas que llevaron al frente Popular a una debilitación extrema, el entrismo de Dimitrov como medio para asaltar el control de los órganos de los partidos, la colocación de pegatinas en las espaldas del enemigo político interno para descalificarlo, todo por la carrera para colocarse en las instituciones, en un cortoplacismo que piensa exclusivamente en lo institucional y en los procesos electorales como fin único y máximo del partido.

Esos tiempos electorales que desvirtúan el pensamiento político e ideológico con un barniz de tacticismo y falsa transversalidad, que obliga incluso la organizaciones federalistas a prostituir su ideario por el terror a la pérdida de un sector del electorado, tan polarizado por el conflicto catalán: el federalismo real es la unión de estados soberanos e independientes, si no se reconoce el derecho a decidir y su soberanía, todo es música para no decir que se es unionista o que se quiere insinuar al electorado que se es unionista, mas parece que todo vale en esta carrera para y por el escaño.

Es, por desgracia, Podemos, la huida hacia delante de una parte de IU, el último ejemplo de esa nueva izquierda fallida, plagada de hijos de la clase obrera de escuela y máster bien pagados que precisamente han abandonado la esa clase trabajadora, cayendo, además de en los anteriores errores mencionados, otra vez, en la tendencia natural a alinearse internamente en el partido por caciques y no por ideas. ¿Acaso no está llena también esta izquierda de “ wannabes” que en lo único que piensan es en un “quítate tú para ponerme yo”?

En la sociedad líquida de Bauman, donde la ideología se diluye en una peligrosa e intencionada transversalidad política, en la que brota en masa el ciudadano que vota “en contra de” y no “a favor de un” pensamiento o posicionamiento ideológico, donde prevalece el “ser”, el líder supremo, Juche, el triunfador egoísta, debemos repensarnos con generosidad la izquierda y reflexionar.

La reproducción sistemática de los mismos errores y dinámicas cainitas en una izquierda o incluso en el mismo frentismo los llevarán inevitablemente una y otra vez a los mismos resultados. No podemos concebir una izquierda sin todas las izquierdas diversas y plurales, sin un trabajo coral, contando con todas y todos, desde abajo, desde la base. El pensamiento ideológico debe ser siempre colectivo y nunca estar supeditado a la estrategia de oficio, a un pensamiento centralista, al miedo, o incluso al tacticismo temporal. Partido significa parte, idea, ideología, no somos partido si no somos un constructo de un pensamiento grupal. Para construir un movimiento que realmente transforme una sociedad, lo electoral demuestra históricamente que debe quedar en un segundo plano.

El futuro es lo que todo colectivo acaba decidiendo que sea, es como la unión de millares de moléculas de agua, que cada una va a una velocidad, pero sus acciones sumadas determinan la temperatura del agua o como millares de células en un cuerpo humano, donde cada una va a lo suyo pero al final, y de manera colectiva, consiguen que se dé un paso en firme …o se tropiece…

Los de arriba cambian si desde abajo decidimos quién son y lo que acaban haciendo, así que pongámonos las pilas y …viremos por avante de cara a nuevos mares con la experiencia aprendida de las millas navegadas y de las estelas tras la popa.

Publicado en gallego en 21Noticias.com

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